Esta práctica no va a gustar nada entre los usuarios de Instagram; es un claro ejemplo de los problemas de imagen que lleva arrastrando la compañía desde hace una años. Facebook ya se ha enfrentado a otras multas por compartir de forma ilegal los datos de los usuarios de WhatsApp con Facebook, en España llegó a los 600.000 euros al la cual hay que sumar otras cifras similares en otros países europeos.

Además, desde el escándalo de Cambridge Analytica, la compañía ha estado en el ojo del huracán y tenido que dar muchas explicaciones por sus políticas de privacidad. Mientras, Instagram, que compró Facebook hace seis años por 700 millones de dólares, ha servido como salvavidas de la compañía durante este tiempo.

A la vez que Facebook perdía usuarios a marchas forzadas, Instagram ganaba popularidad con nuevas funcionalidades y manteniéndose lejos de la mala imagen de Facebook; una encuesta revelaba en abril que más de la mitad de los usuario de Instagram no eran conscientes de que era propiedad de Facebook, algo que pronto se va a acabar.